top of page
Miss Linda red dresss_edited.jpg

En memoria amorosa de
Linda N. Salazar

Co-Founder | Servant Leader | Heart of Sunglo

1958  -  2019

Linda fue más que una fundadora de Sunglo Home Health Services, Inc.: fue su corazón, su guerrera de oración y su ejemplo viviente de servicio compasivo.

Pero yo sé que mi Redentor vive, y que al fin se levantará sobre la tierra. Y después de que mi cuerpo se descomponga, ¡en mi cuerpo veré a Dios! Lo veré con mis propios ojos. ¡Me abruma pensarlo!
Job 19:25-27 NTV

Nacida en 1958, hija de Juan y Olivia Noyola, Linda era la menor de ocho hermanos y poseía un profundo sentido de humildad, resiliencia y devoción a la familia. Se casó con su esposo, Rubén Salazar, en 1982 y juntos formaron una familia reconstituida de seis hijos, a quienes cariñosamente llamaba su "prole". La familia siempre fue fundamental en la vida de Linda, y ese mismo amor inquebrantable se extendía por todo espacio que ocupaba.

En 1987, durante una época de incertidumbre y desempleo, Rubén y Linda dieron un paso de fe y fundaron Sunglo Fellowship Centers en Harlingen como un programa de atención diurna para adultos. A medida que las necesidades de sus participantes iban más allá de los servicios diurnos y se extendían a la atención médica a domicilio, Linda reconoció una vocación: la atención debe acompañar al paciente. En 1989, esa vocación se convirtió en Sunglo Home Health Services, Inc.

Aunque Linda no tenía un título universitario formal, su liderazgo, intuición y fe inquebrantable le permitieron convertir Sunglo en una organización multicondado que sirve a comunidades del sur de Texas. Estaba profundamente orgullosa del equipo que ayudó a construir Sunglo, pero aún más orgullosa del ministerio que se desarrollaba dentro de sus muros.

La fe de Linda en Jesucristo moldeó todo lo que hacía. Bautizada a los ocho años, su relación con Dios se profundizó a lo largo de su vida y se convirtió en el cimiento de la cultura de Sunglo. Instituyó la oración diaria en el trabajo, una práctica que perdura más de 20 años después. Su puerta siempre estaba abierta. Asuntos de negocios, dificultades personales, momentos de crisis: nada era demasiado pequeño ni demasiado grande. Si alguien necesitaba oración, se detenía y oraba, a menudo reuniendo a otros para que se unieran a ella.
Era audaz en su fe, no se avergonzaba del Evangelio y sentía una profunda pasión por compartir esperanza. Linda creía que el trabajo podía ser sagrado, que el cuidado no era una transacción y que servir a los demás era un acto de obediencia y amor.

Más allá de su vida profesional, Linda fue una esposa, madre y abuela dedicada a sus 19 nietos, una de sus mayores alegrías. Su risa llenaba las habitaciones, su generosidad satisfacía necesidades reales y su amor era abnegado y tangible. Oraba, daba y se hacía presente.
Linda Salazar falleció en 2019, pero su legado permanece entretejido en cada parte de Sunglo.

Los valores que vivió (fe, compasión, dignidad, perseverancia y servicio) continúan guiando a la organización hoy bajo el liderazgo de su hija, la directora ejecutiva Kristy Evans.

Linda no buscaba reconocimiento ni aclamación. Buscaba fidelidad.

Su vida es testimonio de una verdad sencilla que vivió a diario:
El cuidado es sagrado. El amor es activo. Y la luz, una vez encendida, sigue brillando.

Sigue brillando.
Todavía sirviendo.
Todavía creyendo.

Compassionate Care From Our Home To Yours Sunglo Home Health Services

bottom of page